Innovación
de Negocio en el sector de las comunicaciones
Resulta evidente decir
que, en la actualidad, la telefonía móvil
es uno de los factores que ha revolucionando
el orden social a nivel mundial. El imparable
crecimiento sufrido por este sector ha arrojado
cifras inimaginables hace tan sólo unos años.
Tasas de crecimiento superiores al 100% o solapamiento
con otros medios de comunicación ya establecidos
y asentados han sorprendido hasta a los analistas
más liberales. Y es que en España,
existen hoy en día más líneas
de telefonía móvil que habitantes
censados.
En nuestro país,
el impresionante crecimiento de este sector
ha sido desarrollado por cada operador a través
de extensos canales de distribución,
formados por empresas independientes a éstos,
en los que la exclusividad ha sido la tónica
predominante.
Esto, con el tiempo,
ha terminado provocando una fortísima
competitividad entre distribuidores de un mismo
operador. Que perciben un escaso grado
de cautividad de su cliente final, al no poder
aportar con el producto comercializado ninguna
ventaja significativa capaz de fidelizar a su
cliente. Y aunque los propios operadores imponen
medidas para paliar esta situación, muchos
distribuidores acaban en una delicada posición.
¿Cuál es
la solución? Adoptar mecanismos innovadores
que permitan a estas empresas diferenciarse
de su propia competencia, no por el producto
sino por el servicio. En definitiva, deben ser
capaces de dar la mejor respuesta a sus clientes,
complementando sus fórmulas de negocio
para aportar un valor diferencial respecto a
las otras empresas.
Sin embargo, llevar a
cabo una readecuación de los modelos
de negocio sin el amparo de una plataforma tecnológica
que los sustente, constituye un reto inalcanzable
en muchos casos. La experiencia dice que cualquier
nueva directriz empresarial no será convenientemente
adoptada, si ésta no ve un fiel reflejo
en el sistema de información corporativo.
Es la resistencia natural al cambio, lo que
provocará que la empresa no evolucione,
pierda su competitividad y, con el paso del
tiempo, quede abocada al fracaso.
Adoptar una plataforma
de gestión orientada a la demanda, capaz
de reflejar y materializar a la perfección
sus decisiones estratégicas, es la nueva
forma de hacer negocios. Es la clave para adaptar
su compañía a las necesidades
cambiantes del mercado, incrementar su índice
de competitividad y conseguir el retorno de
las inversiones realizadas.
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