La industria
química. Un sector en expansión
La Industria Química
en España desempeña en la actualidad
un papel fundamental en la economía de
nuestro País. Así, el 10% de la
contribución al Producto Industrial Bruto
nacional es realizado por este Sector Industrial
el cual, junto al Metalúrgico, es el
único que ha incrementado su cuota de
aportación al PIB de forma continuada
desde el año 2000. De hecho, el sector
químico en nuestro País es, en
la actualidad, el cuarto en cuanto a cifra de
negocio, precedido únicamente por los
sectores de alimentación, transporte
y metalurgia.
Por otra parte, el Sector
Químico español viene registrando
durante los últimos años una importante
aceleración en el ritmo de sus exportaciones,
superior al 10% en 2005, adelantándose
a la media europea, e incluso a importantes
competidores internacionales. Y todos los pronósticos
apuntan a que el este sector podría convertirse
en el segundo mayor exportador de la economía
española. Todos estos datos reflejan
el saludable estado de un sector industrial
el cual, desde hace casi 20 años, viene
sufriendo una importante evolución y
un crecimiento continuado.
Sin embargo, la gran
mayoría de expertos apuntan a que el
porvenir de la Industria Química se presenta
incierto: Principalmente, la presión
competitiva ejercida por los países asiáticos
e incluso por Estados Unidos, augura un futuro
complicado, que obliga a las empresas a adoptar
medidas encaminadas a mantener su competitividad,
con el fin de aprovechar la capacidad de crecimiento
del sector.
Y para conseguirlo, resulta
fundamental orientar los modelos empresariales
hacia la gestión de la demanda, optimizando
sus procesos para satisfacer las necesidades
cada vez más exigentes del mercado. Hoy
en día, ya no sirve solo con fabricar
más que la competencia. Ahora es primordial
ofrecer un servicio capaz de superar a ésta.
Pero la realidad es que,
para cualquier compañía, resulta
muy complicado evolucionar sin una plataforma
tecnológica capaz de sustentar cualquier
cambio estratégico. En concreto, la experiencia
dice que aquellas empresas que no disponen de
una moderna plataforma de gestión capaz
de ayudar a sus directivos a instalar rápidamente
cualquier nueva directriz en su empresa, no
conseguirán mantener su competitividad
y finalmente desaparecerán.
Adoptar una plataforma
de gestión orientada a la demanda, capaz
de reflejar y materializar a la perfección
sus decisiones estratégicas, es la nueva
forma de hacer negocios. Es la clave para adaptar
su compañía a las necesidades
cambiantes del mercado, incrementar su índice
de competitividad y conseguir el retorno de
las inversiones realizadas. |